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Para promover un envejecimiento activo y saludable, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, presentó el siguiente Decálogo para llegar a los 90 con buena salud, para que los profesionales sanitarios y personas interesadas puedan estar informados.
Diez Tips para llegar a los 90 en buena salud
"Todos
estos factores están íntimamente relacionados entre sí y, en muchas ocasiones,
son fruto unos de otros. En definitiva, se trataría de mantener
unos hábitos de vida física, social y mental saludables"
Según explica el presidente de la
Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, para poder envejecer activamente
es recomendable centrarse en cinco pilares: controlar los factores de riesgo de enfermedades (fundamentalmente las cardiovasculares y el cáncer), mantener la actividad física, mantener la actividad mental,mantenernos participativos
socialmente, cuidar y equilibrar la dieta y cuidar nuestra salud
emocional.
·
Llenar la despensa de fruta: priorizar
en el consumo frecuente de
frutas (5 al día) es una de las mejores "medicinas" para cuidar nuestra salud y tener una vida larga y
sana. Sus antioxidantes son
capaces de proteger nuestras células de los efectos de los radicales libres,
que dañan las células aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardiacas o
cáncer
·
Caminar 30 minutos al día: todos
podemos hacer ejercicio físico y nunca es tarde para empezar. Incluso las
personas que tienen una movilidad muy reducida pueden ejercitar alguna parte de
su cuerpo. No se necesita mucho para hacer algún tipo de actividad física, solo
algo de voluntad.
·
Apuntarse a clase: no importa de qué la lección: un
curso de lectura, la universidad para mayores, un taller de manualidades… Nunca
es tarde para aprender, dice el refrán. "Aprender cosas nuevas es el
mejor de los estímulos para nuestra mente, lo que más la estimula y será un
elemento esencial para
proteger a nuestro cerebro de enfermedades como la de Alzheimer".
·
Nunca tomar la pastilla
que le vino bien a la vecina: en
la actualidad, los geriatras advierten de que muchas de las personas mayores
tienen tendencia a la automedicación. Cuando se introducen fármacos sin control por
parte del profesional médico, puede ocurrir que modifiquemos el efecto que
esperamos del tratamiento que se venía siguiendo o que los medicamentos que se
ha optado por tomar no sean compatibles con los que tenía prescritos
anteriormente y que aparezcan graves problemas de salud, e incluso puede
ocurrir que los nuevos medicamentos vayan mal para otra enfermedad que padezca
la persona y no se haya tenido en cuenta. Un porcentaje muy alto de los
ingresos de personas mayores en las urgencias hospitalarias tiene que ver con
algún efecto adverso producido por los fármacos que toma.
· No tener reparo en usar
el bastón: hoy en día a muchas
personas mayores les cuesta decidirse a usar el bastón; este elemento de apoyo,
que muy equivocadamente tiene connotaciones peyorativas, puede salvar la vida
en más ocasiones de las que uno piensa. Las caídas son un punto importante que limita
la calidad de vida de las personas de edad
y que puede llegar a provocar la muerte de la persona.
· No pasar toda la vida
con los mismas lentes: con el paso del tiempo y, al igual que ocurre con
el resto del organismo, los sentidos van sufriendo modificaciones que pueden
alterar, de forma natural, mínimamente su función. Si estas alteraciones
interfieren en la vida o en la calidad de vida de la persona mayor estaremos
ante una enfermedad y no ante un cambio natural e imputable a la edad. Por
tanto, se debe acudir al especialista para
diagnosticar y mejorar esos déficits que tanto repercuten en la vida del mayor. Los especialistas recomiendan revisarlos
periódicamente para poder abordar así de la forma más precoz posible los
problemas.
· Hacerlo tú solo: las personas mayores no deben dejar que los demás
hagan las cosas que ellos pueden hacer por sí mismos, siempre que su capacidad
y salud lo permita. "Preservar nuestra autonomía es esencial para conseguir un envejecimiento
activo", puntualizan. Y, como
dice el adagio: "se envejece como se ha vivido", instalar
ciertos elementos de apoyo y agarre.
· Dormir 7 horas al día: el sueño no solo sirve para que el cuerpo descanse,
también es muy útil para que el cerebro module algunas de sus funciones, como
puede ser consolidar cosas que hemos hecho o aprendido durante el día. Además,
podemos decir que existe relación entre dormir mal o no dormir y desarrollar pensamientos
negativos, por lo que habrá una
influencia directa entre descanso y salud emocional. El
sueño, por tanto, protege
a nuestra mente.
·
Participar e implicarnos: ¿En qué? En todo. Participar, implicarnos, mantener
aficiones y compartirlas, colaborar con los demás en cuantas actividades nos
apetezca Son válidas desde las actividades lúdicas (viajes, participar en coros entre otros), hasta las
actividades que suponen un compromiso activo para con los demás (voluntariado, enseñanza a otros colectivos. En definitiva,
sentirnos partícipes con y por los demás.
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